El ácido oxálico se encuentra en muchos alimentos en pequeñas cantidades y en unos pocos alimentos en grandes cantidades. La acelga tiene la mayor parte (700mg por 100g), pero la espinaca (600mg), el ruibarbo (500mg), el cacao (500mg), la remolacha (300mg) y los cacahuetes (150mg) también tienen mucho.

Una taza de té proporciona 50mg y esta fuente representa la mayor parte de los 150mg de ácido oxálico que una persona promedio consume cada día. Esta cantidad es aproximadamente una centésima parte de una dosis mortal.

Los nutricionistas se refieren al ácido oxálico como un antinutriente porque interfiere con los minerales esenciales, hierro, magnesio y especialmente el calcio. Para mayor información al respecto existen web como https://www.acidooxalico.org/ que recopilan toda la información relacionada con este compuesto orgánico.

Componentes del ácido oxálico en la alimentación

A principios de este siglo, las espinacas fueron defendidas como una fuente rica en hierro, y de hecho tienen niveles más altos de este metal que la mayoría de las verduras. Sin embargo, debido a que se une al hierro y lo hace inútil, menos del 5% del hierro de las espinacas es absorbido por nuestro cuerpo.

El efecto del ácido oxálico sobre el calcio es más preocupante porque forma oxalato de calcio insoluble, cuyos cristales pueden convertirse en cálculos dolorosos en la vejiga y los riñones, especialmente si nuestra ingesta de líquidos es baja.

Tales cálculos irritan el revestimiento de la vejiga y pueden desencadenar un cáncer, razón por la cual se clasifica como un carcinógeno indirecto. Los doctores ponen a los pacientes que son propensos a desarrollar cálculos en dietas bajas del ya mencionado ácido.

Riesgos para la salud

El ácido oxálico puede ser peligroso al reducir el calcio en nuestra sangre por debajo de un nivel crítico. (El antídoto es la solución de gluconato de calcio.) Aunque se pueden evitar los alimentos con alto contenido de ácido oxálico, no podemos excluirlo por completo de nuestro cuerpo porque hay otras fuentes.

Por ejemplo, el exceso de vitamina C, que el cuerpo no puede almacenar, se convierte en ácido oxálico, y un efecto secundario de tomar dosis masivas de esta vitamina pueden ser los cálculos renales.

Sin embargo, esto no implica que sea la única contraindicación existente un consumo excesivo. De acuerdo con John Timbrell, Profesor de Toxicología en la Escuela de Farmacia de Londres y autor de Introducción a la Toxicología, es posible obtener una dosis mortal de otras maneras: «Las personas que han bebido accidental o deliberadamente etilenglicol, que se utiliza como anticongelante en los automóviles, pueden morir de envenenamiento por el ácido oxálico».