El dolor lumbar es aquel que afecta la parte baja de la espalda al nivel de la cintura, el cual es capaz de permanecer incluso varios días seguidos, sin embargo, existen algunos ejercicios que lo pueden aliviar.

De hecho, desde la Clínica Mayo, una reconocida institución médica a nivel internacional, aseguran que estos dolores suelen disminuir fácilmente manteniendo una adecuada “mecánica corporal”.

Dos ejercicios simples para aliviar el dolor lumbar

Tanto los músculos que recubren la columna vertebral, como los de la zona inferior de la espalda, glúteos y caderas, trabajan juntos para darnos estabilidad.

Por ello, cuando alguno se debilita o lesiona, puede generar molestos dolores que dificultan realizar actividades cotidianas, ya sea levantarse, flexionarse o caminar.

Para esto es importante fortalecer dichos músculos con ejercicios sencillos, como los dorso-lumbares, apoyándose sobre manos y rodillas, mientras se forma un arco con la columna y se baja el cuello.

Este primer paso se debe realizar durante 5 segundos, para luego extender la columna hacia abajo y el cuello hacia arriba por el mismo tiempo.

Otro ejercicio que también se ejecuta sobre las cuatro extremidades, es el de elevación pierna-brazo, empezando por levantar uno de los brazos 5 segundos horizontalmente.

Al terminar se debe hacer lo mismo con la pierna del lado contrario a la extremidad anterior, y después hacer lo propio alternando las demás.

Ejercicios adicionales y contraindicaciones

Existen ejercicios adicionales que podemos desarrollar desde la misma posición, es decir, posándonos sobre rodillas y brazos, como, por ejemplo, el de mahometano.

Este último consiste en flexionar el cuello, las caderas y rodillas al mismo tiempo hasta sentarse en los talones, además de estirar las manos hacia el frente sobre el suelo.

Todo esto se ha de mantener por un lapso aproximado de 30 segundos, regresando luego a la posición inicial para finalizar.

Con respecto a las contraindicaciones, es imprescindible consultar a un médico y evitar estos ejercicios cuando el dolor aún es agudo.

En esos casos es mejor comenzar por otros más simples como los de respiración, inhalando y exhalando para aliviar la tensión muscular.