La increíble vacuna contra ácaros

Los investigadores de la Universidad de Iowa han desarrollado una vacuna que puede combatir las alergias a los ácaros del polvo al cambiar de forma natural la respuesta inmunológica del cuerpo.En otra palabras, se trata de una novedosa vacuna contra ácaros.

En pruebas con animales, el paquete de vacunas de tamaño nano redujo la inflamación pulmonar en 83% a pesar de la exposición repetida a los alérgenos, según el artículo publicado en la revista de la Asociación Estadounidense de Científicos Farmacéuticos (AAPS por sus siglas en inglés). Los investigadores sostienen que una razón importante por la que funciona es porque el paquete de la vacuna contiene un refuerzo que altera la respuesta inflamatoria del organismo a los alérgenos de los ácaros del polvo.

La vacuna contra ácaros

Los ácaros del polvo son bichos microscópicos y omnipresentes (arácnidos, en realidad) que se esconden en los colchones, sofás y otros lugares hogareños. Se encuentran en el 84% de los hogares de Estados Unidos, según una encuesta realizada en dicho país.

Los ácaros, que se alimentan de las células de la piel del cuerpo, provocan alergias y dificultades respiratorias en el 45% de los que sufren de asma, según algunos estudios. La exposición prolongada puede causar daño pulmonar.

El tratamiento se limita a obtener un alivio temporal con los inhaladores o a someterse a una exposición regular para aumentar la tolerancia, lo cual es a largo plazo y no tiene ninguna garantía de éxito.

La investigación

La investigación explora un novedoso enfoque para tratar la alergia a los ácaros en el que se administran partículas minúsculas especialmente encapsuladas con secuencias de ADN bacteriano que dirigen el sistema inmunológico para suprimir las respuestas inmunológicas alérgicas.

Podría decirse que esta investigació ha abierto el camino a seguir para aliviar el asma inducida por los ácaros en las personas que sufren de alergias.

La vacuna desarrollada por la Universidad de Iowa aprovecha la inclinación natural del cuerpo para defenderse de los cuerpos extraños.

La clave de la fórmula radica en el uso de un adyuvante, que aumenta la potencia de la vacuna, llamado CpG. Este refuerzo se ha utilizado con éxito en vacunas contra el cáncer, pero nunca se había probado como vacuna contra las alergias a los ácaros del polvo.

En términos generales, la CpG activa una alarma de incendio dentro del cuerpo, haciendo que las células inmunes entren en acción. Esas células inmunes absorben la CpG y se deshacen de ella.