La toxicidad del sulfato de cobre

El sulfato de cobre generalmente encuentra ventajas al momento de su utilización en la industria farmacéutica e industria agrícola, sin embargo, como todo producto, también cuánta con ciertas desventajas y puntos negativos, entre esos se encuentra la toxicidad del sulfato de cobre.

Este compuesto químico es altamente tóxico y su contacto con la piel de quién lo aplica en algún trabajo, puede provocar graves problemas, como enrojecimiento, problemas de urticaria, dermatitis y manchas en la piel.

También tiene problemas el usarlo sin la requerida protección, ya que, si el sulfato de cobre llega a caer sobre los ojos de las personas, produce enrojecimiento de la córnea, visión borrosa y puede dañar el globo ocular, siendo el mayor problema una dura ceguera.

La toxicidad del sulfato de cobre en la naturaleza

Además de los problemas que genera el sulfato de cobre como indigestión o dispepsia, vómitos y diarreas cuando las personas consumen agua contaminada por el compuesto, el material químico también genera problemas en el medio ambiente, ya que el uso en exceso del sulfato de cobre para tratar las aguas puede dañar seriamente el ecosistema.

El sulfato de cobre es usado para limpiar las aguas estancadas como pozos, lagos o lagunas, porque es conocido como un poderoso alguicida, pero si no se utilizan las concentraciones adecuadas del mismo puede provocar la muerte de los peces y vida acuática que se encuentren en esa reserva de agua.

La muerte de todas las algas y no solo la porción que contamina el agua, lleva a la muerte de muchas especies que no logran luego conseguir alimento, y especies coralinas que pierden su entorno por la aparición de sustancias tóxicas en el agua.

El efecto en el mar

Muchas embarcaciones petroleras y de transportes de químicos discriminadamente han arrojado este producto al mar, han existido derrames de los contenedores de las embarcaciones y accidentes que han provocado que el sulfato de cobre tenga contacto con el lecho marino y las aguas oceánicas.

El sulfato de cobre cuando hace contacto con rocas marinas, o con estructuras coralinas cambia la pigmentación de estas, y eso desequilibra el ecosistema que ya de encuentra formado, dependiendo de la concentración y cantidad de sulfato de cobre que caiga en el mar, también se provoca la muerte en masa de algas, de moluscos y de cardúmenes de peces que lleguen a hacer contacto con el compuesto químico.